PASADO
La clase era un caos, desde las charlas entre adolescentes hasta el chirrido del rotulador en la pizarra.
—Muy bien—. Afirmó una señora, mientras entraba en el aula con unos cuantos libros en las manos. Los alumnos, por su parte, se dirigieron rápidamente a sus distintos asientos y, al mismo tiempo, atenuaron el ruido que había invadido el aula.
—Buenos días, clase—. Afirmó con una cálida sonrisa, mientras se colocaba frente al aula. Se tomó un segundo para echar un vistazo rápido a todo