CAPÍTULO 54 — Mi hijo está aquí.
Sofía.
—Espero que no sea nada… solo tengo algunas punzadas extrañas… voy con el chofer, y el hombre que pusiste para mí, va detrás en otro auto…
—Bien… ¿Me llamarás en cuanto salgas de la consulta?
—Por supuesto…
—Espero que no sea nada… en unos días, estaremos en nuestra boda…
Apreté mis dientes, era evidente que Diego estaba más preocupado y centrado en la boda.
—No pasa nada, es normal en el embarazo, y debo ser diligente… regresaré pronto, porque mi panza no me deja mucho…
Diego se r