Mundo de ficçãoIniciar sessãoLas brujas del mercado negro no piden oro; piden cosas que no puedes recuperar una vez entregadas.
El callejón al que Damián la guió estaba en la parte más antigua del pueblo, donde las calles se estrechaban hasta convertirse en pasajes apenas lo suficientemente anchos para que una persona pasara de lado, y donde la







