Mundo de ficçãoIniciar sessãoCuando vivos y muertos pelean en mismo campo de batalla pero en planos existenciales diferentes, cada espada atraviesa cuerpos que quizás existan y cada grito es eco de realidad que tal vez fue.
La primera oleada llegó cuando el cielo se partió.
No fue gradual. Un segundo el firmamento era sólido, al siguiente se fracturó como cristal impactado por martillo invisible. Grietas de luz plateada se extendieron desde el horizonte hasta el palacio, y







