Mundo ficciónIniciar sesiónUsar a tu hijo de diez años como portal dimensional para encarcelar diosa genocida es ecuación maternal que ninguna filosofía moral preparó calculadora para resolver.
Cuarenta segundos.
El contador en mi mente latía con precisión cruel. Cada pulso era un segundo menos, un segundo más cerca de la explosión que convertiría el palacio en cráter humeante y a mi familia en memoria desintegrada.
—Mam&aa







