Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl dolor llegó primero como un pensamiento abstracto. Algo está mal adentro. Luego como realidad física que me dobló sobre la mesa del desayuno mientras Damián gritaba mi nombre y el plato de porcelana se hacía añicos contra el suelo de mármol.
—Valdís, ¿qué...?
No pude responder. Mis manos volaron a mi vientre, presionando contra algo que no debería estar ahí. Algo que crecía







