Capítulo 39. Celos en el aire.
Fabio sentía que la sangre le hervía en las venas.
Terminó sentado en el medio de Belinda y Manuel, con los brazos cruzados y la mandíbula tensa. Miraba al músico con una expresión que claramente decía "¿qué diablos haces aquí?"
Belinda, por otro lado, parecía disfrutar de su incomodidad.
El joven sonrió con amabilidad.
—Yo soy un amigo de Belinda —respondió el hombre con un poco de inquietud.
—No te preocupes, Manuel, Fabio no es mi marido. Solo es una visita indeseada —siseó con fastidio.
Fab