“fue esa alguna otra estrategia de Bianca al exclamar ante la presencia de Ricardo que el tren la iba a dejar” en ese apuro de ella el personal de servicio acababa de hacer su entrada con el pedido del almuerzo que Ricardo le había hecho a su mayordomo
—por favor Bianca siéntate y almorcemos tranquilos—le invitó Ricardo
—disculpa Ricardo, pero es que si no me voy ahora mismo, pierdo el tren—agregò ella despidiéndose, ya lo del trabajo había quedado arreglado, ella iba a renunciar al otro día