Cada minuto que pasaba Estefy con sus ojos fijados en la pantalla del computador, la llevaban a la misma conclusion de que estaban tratando con una criminal que se escondia detrás de su oficio como abogada. El testimonio del oficial del manicomio fue desgarrador para Bianca, ella no soporto escuchar los quince minutos que duró aquella confesion, y ni hablar el de la enfermera, que relataba con exactitud, la llegada de Paulo al hospital ese día.
Bianca se alejo en silencio hacia la ventana,