A Bianca se le salian las lágrimas al recordar lo mal que la habia pasado su madre, con hambre, enferma y con falta de trabajo, mientras su hermana se habia apoderado de todo lo que le pertenecía. Entre tanto las dos partes arreglaban con el juez cada detalle de la prueba mostrada por Lorenzo, la muejr que se creia invencible, seguía sentada allí, recibiendo una paliza de un joven novato como muchos decían, Lorenzo le estaba demostrando, que sus estudios y meritos bien ganados en la univerdiad