Trás esa nueva posibilidad que se abría ante Bianca de poder encontrar a su hija, su corazón se llenó de ilusión, aunque tenía su cabeza repartida en Venecia y en Florencia, estaba llena de energía, fe, ilusión, sentía que nadie podía robarle ese momento
Había llegado el momento de confesar ante Lorenzo toda su verdad, aquella que la había llevado hasta donde estaba, que involucraba la vida de Lorena, Beatrice la esposa del magnate que se había convertido en su jefe, y lo que la unía a esa fa