Ricardo había visto la expresión en el rostro de su madre, parecía que había visto un fantasma, pero, el latir fuerte del corazón de aquella mujer solo podía indicar una sola cosa, miedo, mucho miedo.
Esthela no pudo estar tranquila, luego de que su hijo le contara alguno de los detalles de los que su novia le había hecho partícipe, acerca de su historia y la de los panizzoli
—Hijo, ya se que te parecerá que busco la forma de alejarte de Bianca, pero creo que debes cambiar de rumbo ahora qu