Por fin llego el fin de ciclo escolar, las niñas estaban contentas porque irían a casa de sus abuelitos, era la primera vez que estarían sin sus padres y por muchos días
¡Mamá! ¿Será que no lloren? Sobre todo, Rossane, es la más chica – decía Marian –
¡Cálmate! ¡A lo mejor si lloren un poco!, pero van estar con los hijos de tu tía Consuelo, y tienen donde correr allá, van a estar bien. – Tranquilizando decía la señora Gela –
¡Mamita! ¡yo no quiero ir! – dijo Rossane –
¡Te vas a divertir! ¡estar