Pasaban los días y seguían siendo difíciles para Marian y sus hijas, la señora Gela como el señor Mario la apoyaban al igual que su Tío y su cuñada en lo que podían, tenía lo del cuarto de renta destinado para las cosas de la escuela de las niñas ya que era un pago mensual y no le generaba mucho ya que eran un cuarto grandecito pero hecho de láminas.
Por las tardes las niñas se sentaban en la banqueta todo el tiempo con la idea de querer alcanzar a su papito, la diferencia de las dos es que Ros