Cuando por fin llevaron el cuerpo de Antonio a su casa, ya habían sacado la mayoría de las cosas que se encontraban ahí como el comedor, los muebles, y otras como libreros que estaban altos y pesados, solo estaban cubiertas por sábanas blancas.
Horas antes de eso “Gely”, la niña entró de repente a la cocina de la tía Andrea a quien encontró llorando y hablando con su mamá
¡No quería ir!, todos le insistimos que se fuera a divertir -lloraba amargamente Andrea-
¿Por qué? ¿Por qué él?
No puede s