Mundo ficciónIniciar sesiónPOV: DAIMON
Nos acomodamos en la cama, los cuerpos aún calientes, cuando la manija giró despacio. La puerta se abrió poco a poco, revelando una figurita bajita y somnolienta que entraba sigilosamente.
Alec.
Se frotaba los ojitos hinchados con una de las manos, mientras la otra sujetaba con fuerza el lobo de peluche negro que insistía en llevar a todas partes: el “Fêfê”. Un apodo que al p







