POV: DAIMON
Permanecí inmóvil, observando los detalles. La forma en que algunos desviaban la mirada, el sudor resbalando por la sien del más joven de los líderes, los dedos temblorosos de un viejo consejero que no dejaba de alisar sus ropajes como si eso pudiera ocultar el miedo que lo devoraba por dentro.
La reunión prosiguió. A cada nombre pronunciado surgía otro problema, decisiones que solo un Alfa podía tomar. Familias destrozadas, cachorros huérfanos, casas reducidas a cenizas, rebeliones en territorios antes leales, grupos sin mando. Raiker había arrancado el corazón del sistema que yo mismo erigí. Todo lo que construí estaba hecho pedazos. El caos no era una amenaza. Era un hecho.
—Reconstruiremos mejor — gruñir Fenrir, impaciente, olfateando el sabor de la destrucción—. Mucho mejor esta vez. Con nuestros herederos en la cima de la cadena.
Al final de la tarde, el consejo se disolvió bajo mi mandato. Uno a uno, los consejeros abandonaron el salón en absoluto silencio, cabizbaj