POV: AIRYS
El peso del momento cayó sobre mis hombros. No había escapatoria. No había dudas.
— “No tenemos elección... Sella nuestro destino y trae a nuestros hijos de vuelta.”
Las palabras simplemente escaparon de mis labios, sin que yo pudiera controlarlas. Sin pensar. Sin racionalizar. Simplemente... salieron.
El brillo de satisfacción que cruzó los ojos de Fenrir me erizó hasta el alma. Su barbilla se alzó con una arrogancia salvaje, como un rey ante la sumisión de su reina.
Su garra se deslizó lentamente, bajando por mi cuello, el toque firme y cortante, rozando la piel de forma provocadora hasta llegar al lugar donde la marca de Daimon ardía, viva y palpitante.
Estremecí violentamente, el cuerpo reaccionando sin permiso, jadeando bajo la provocación cruda de ese contacto.
— «Excelente, pequeña.»
Su gruñido vibró entre nosotros, cargado de un placer cruel. Chasqueó la lengua, el sonido rompiendo el silencio como un latigazo.
— «Cuando llegue el momento, dejaré mi marca en tu piel