POV: AIRYS
Daimon dejó muy claro lo que significaba desearme. Su hambre por mí fue saciada una y otra vez en aquella madrugada. Brutal. Salvaje. Totalmente suya. Me tomó de formas que ni siquiera sabía que eran posibles, como si cada embestida fuera una necesidad urgente de demostrarme, a mí y al mundo, que yo le pertenecía. Que nada ni nadie más importaba.
Me hizo explotar tantas veces que mi cuerpo ya no podía seguir el ritmo. Los músculos temblaban, los gemidos salían arrastrados, ahogados,