Durante unos instantes, Damián permaneció completamente quieto, con la mente en blanco. Finalmente parpadeó varias veces, como si estuviera regresando poco a poco a la realidad. Su respiración seguía acelerada, pero lentamente comenzó a retroceder. Se apartó de Gael con cuidado, moviéndose con cautela para no provocar ningún movimiento brusco.
Sin embargo, Gael no bajó la espada.
A medida que Damián se alejaba, Gael seguía manteniendo el filo cerca de su cuello, desplazando el arma al mismo rit