En El Camino, Parte Dos.
Cecilia
Como no sabíamos adónde ir en este momento y pronto terminaría de oscurecer no quedaba más que tomar el primer ADO que saliera de la terminal.
Me sentía toda una aventurera intrépida con mi hija en mano, casi casi uno de esos que pasan en la televisión que salen de su casa solo con lo que llevan en la mochila y con la bendición de Dios para llegar a donde el destino los guie.
Justo así me sentía en estos momentos, dado que no tenía un lugar a donde ir, era claro que la casa de mis amigo