~MINA~
Artem soltó una carcajada tan fuerte que aparté la taza de café de mis labios y giré la cabeza hacia él completamente indignada.
Estábamos desayunando frente al televisor porque después de tanto insistir finalmente había conseguido que aceptara ver conmigo una novela, convencida de que bastaría un capítulo para demostrarle que no eran aquella pérdida de tiempo absurda que él aseguraba que eran.
Hasta ese momento había permanecido bastante callado, comiendo mientras observaba la pantalla