Capítulo 58. Voy por mis propios pies
Ethan llegó a la habitación del senador en el hospital, se quedó en silencio por un momento, porque era difícil decirle a un padre, que secuestró a su hija porque la confundió con la esposa, se la llevó a su casa, la encerró, le arrebató la virginidad y la hizo su amante; y aun cuando descubrió que no era ella, la dejó junto a él. El hombre negó con la cabeza, por completo frustrado, porque definitivamente, no había una forma bonita de contarle eso a un padre, a menos que omitiera muchas cosas