Capítulo 38. No me llames Madelaine
Horas después. Madelaine comenzó a despedirse de los invitados cuando un sonriente Marlon se acercó y la sostuvo por el brazo disculpándose de los presentes.
—¿Dónde piensas que vas? —interrogó el hombre con un semblante más frío al acostumbrado, ella frunció el ceño, sin poder evitar preocuparse, mientras decenas de preguntas se formaban en su mente.
«¿Por qué está actuando de esa manera? ¿Será que tiene sospechas? ¿Acaso ya tuvo respuesta de su investigación? ¿O está ebrio?».
—Blake, ¿Me es