81. Cautiva
—¿Está contigo…? —su voz en un hilo completo apenas es perceptible. Las manos que todavía están en su vientre se van hacia la puerta, y con horror observa a Eron de pie frente a ella—, ¿Giancarlo está contigo? ¿Está contigo…?
—No, señora. El señor Mancini no está conmigo —Eron le responde con rapidez al ver su obvio terror desesperante. Es su turno de estar horrorizado al mirar—, señora.
Angelina se traga la atadura que no le deja hablar y suelta el aire reprimido pero ya aliviado. Sin embargo,