101. Entre todas las luces, un pequeño ángel
Lo que ahora siente Angelina va más allá de la sorpresa.
Es incredulidad. Casi de forma instantánea su cuerpo intenta procesar lo que acaba de escuchar dando un paso hacia atrás y mirando a Arabella fuera de sus cabales.
—¿Qué acabas de decir? Eso no puede ser posible…
—Sé que no me crees, Angelina. Pero es la verdad. Marcelo es hijo de Carlo Sorventi y tengo pruebas, pero no están aquí sino en Florencia. Lo que te he traído hoy es una grabación, que ya se la entregué a tu esposo —Arabella