La noche fue perfecta.
Hace mucho que no me divertía de esa manera.
Mejor dicho, hace mucho no disfrutaba de una velada idílica cómo la que Renzo y yo compartimos.
Quería acercarme cada vez más a él, pero también era consciente de las murallas difíciles de derribar. Pero no imposibles.
Bueno, eso es lo que, quería creer.
Mi noche con Renzo la voy a tomar como un regalo de cumpleaños adelantado.
Hoy era mi cumpleaños.
Pero nadie lo sabía.
Temprano fui a la clínica. Y, había compartido un poc