Mundo ficciónIniciar sesiónEl búnker exhalaba un silencio que dolía en los oídos. Mei permaneció inmóvil frente a la puerta abierta, su rifle apuntando hacia la oscuridad absoluta que se desplegaba más allá del umbral como una boca hambrienta. El siseo hidráulico de la apertura todavía resonaba en el pasillo, un eco que parecía prolongarse más allá de lo físicamente posible.
—Luces —ordenó sin apartar la







