La pequeña mujer luego de aquella visita desagradable de Patricia y haber intercambiado unas cuantas palabras con la abuela toma la decisión de ir hasta el jardín allí estuvo toda la mañana hasta que ha llegado el momento del almuerzo.
Eda estaba sentada a la mesa del comedor, el plato frente a ella casi intacto. La pequeña mujer miraba el contenido como si fuera un desafío insuperable. La abuela había salido con algunas amigas hacía un par de minutos dejando instrucciones claras: "Tienes que