Capítulo diecisiete:
La hora de las confesiones se acerca
*Stella Di Lauro*
El desayuno familiar resulta bastante caótico como siempre, pero divertido. Sentarme a la mesa junto a mi familia es una de mis partes favoritas del día.
—¿Quién se ha comido la última dona de chocolate? —exclama Fede insultado.
—¡Ha sido el monstruo de los chocolates! —responde el más pequeño de la casa y casi al instante, las miradas de todos se enfocan en él.
Gibs me recuerda tanto a Adriano que me da dolor de c