Mundo ficciónIniciar sesiónCapítulo catorce
Cuando el cuerpo ignora al cerebro
*Enrico Falconi*
La veo entreabrir los labios, ansiando ser tocada por los míos y la piel me escuece queriendo tomarla.
Los ojos azules son apenas unas rendijas y la risa ha desaparecido. Apenas soy consciente del lugar en el que estamos. Cualquiera podría tomar una foto y entonces, el caos de desataría.







