Melissandre se mira una y otra vez en el espejo ya que el vestido de baño era demasiado revelador para ella sentía, un poco de vergüenza de solo pensar en las miradas que sin querer atraería de los hombres que no fuera esa mirada gris apasionado. Se desarma de solo pensar en lo que siente cada vez que la mira, pequeña, indefensa, cuidada y protegida.
El espejo de la recámara es inmenso podría fácilmente apreciar por completo su cuerpo Aunque sabía que tenía una muy buena figura no estaba acostu