Ella toma su rostro, y lo besa, el responde sin dudarlo, la toma de la cintura, algunos niños han salido y comienzan a rierse.
—No necesitamos nada de eso mi amor, solo nuestros amigos, y tu padre, tenemos todo, la capilla, el Padre, nuestros seres queridos con nosotros, estos niños que te adoran, para que llenar de gente innecesaria una gran iglesia, si las personas que nos quieren y nos desean cosas buenas caben en este pequeño espacio.
—Pero Meliss.
El mira a todos lados, esta inseguro de