Mundo de ficçãoIniciar sessãoRompo nuestro abrazo bruscamente y salgo rápidamente de su despacho. Sigue pidiéndome que espere, porque no puedo irme así, pero le ignoro.
En la planta baja, antes de poder salir del edificio, me topo con un chico de pelo rizado. Iba a ignorarlo, pero no era posible.
— Tú... — murmura.
— ¿Yo qué?
— Estás muy jodido.
— ¿Qué? — La desesperación me invade.







