CAPITULO 83
Yo siempre había sido una mujer muy paciente y podía entender perfectamente que Manuela y yo siempre habíamos tenido una especie de discusión y que nunca íbamos a poder tener algo claro porque en algún momento de nuestras vidas habíamos peleado por el amor del mismo hombre.
Pero lo único que no le iba a permitir era que se metiera conmigo y sobre todo que se atreviera a amenazarlo con esa autoridad y ese poder que durante tanto tiempo intentó imponer dentro de mí como si fuera uno d