CAPITULO 30
El día con Esteban fue largo y extenuante, era claro que él estaba muy enfermo y que sus horas estaban contandas.
Por eso le aclaré a Pablo que debería de tener otro medico en casa, sabía que lo mejor era vigilarlo lo más que se pudiera.
Lo único que pensábamos con Pablo era darle una mejor calidad de vida, que el se diera cuenta que los dos teníamos la misión de darle una digna despedída a Esteban
El autorizó para que consiguiera a alguien capacitado, que pudiera vigilar los último