Mundo de ficçãoIniciar sessãoA la mañana siguiente, Patricia se levantó ojerosa, realmente no había podido dormir, su mente divagaba entre las caricias de Enzo por las que estuvo a punto de entregarse a él y la conversación que sostuvieron y mediante la cual admitió el engaño del que había formado parte.
Frente al espejo miraba su rostro cansado; de todo lo malo, había logrado que él le permita ver a sus padres y a su hijo, además quer&ia







