AMALIA LENNON.
Despierto cuando siento una sensación nada agradable en el estómago y me siento en la cama un poco mareada.
—¿Te sientes mal?
Me sobresalto un poco cuando escucho la voz de Huxley, así que después de mirarlo, asiento levemente.
—Un poco —le contesto— ¿Qué hora es?
Lo veo sacar su celular del bolsillo de su pantalón y prender la pantalla.
—Son casi las dos de la madrugada —me sorprendo por su respuesta— ¿Tienes hambre?
Asiento y observo como él se acerca a un mueble y posteriormen