CAPÍTULO 69 — No puedo irme.
Anastasia.
—¿A dónde iremos? —estaba metiendo cosas en una maleta como loca mientras negué hacia Irina.
—No lo sé… creo que a la casa de Alexey… dijiste que te gustaba… —Irina estaba un poco callada, abrazando un conejo que el mismo Alex le había regalado.
—¿Él está enojado? Parece enojado… —pasé un trago y me senté en la cama.
—Un poco… pero se le pasará… —ella afirmó mirando la maleta—. Cariño… ¿Te gusta estar conmigo?
—Si… pero me gusta la comida de mamá… —su rostro no tenía expresión algun