LA ADHALIA NEGRA
NARRADOR
Santiago intento miles de veces de comunicarse con Alejandro, pero fue en vano. Los minutos pasaron y él ya no podía concentrase en su trabajo. Todo esto lo estaba matando.
Sonó el teléfono y ni un segundo tardó en contestar pues tenía esperanzas de que fuera Alejandro.
— ¿Alejandro? –Pronunció primeramente.
—Eh, hola, Santiago siento no ser quien esperabas.
—Lo siento, Bárbara ¿Sucede algo?
—Sí, estoy muy preocupada por Asunción.
— ¿Qué le pasó?
—Tranquilo. Es sólo q