De vuelta en aquel lugar, imponente edificio que lo resguardaba y que lo hacía ser el más poderoso pero no siendo suficiente para él, Alejandro no podía quitarse de la cabeza las palabras del doctor, las palabras Santiago y mucho menos lo que le había dicho Amelia, es que estaba pisando una realidad muy diferente.
Ahora se daba cuenta que Natalia estaba esperando un hijo de él, nunca se lo esperó, nunca espero que una mujer fuera capaz de entregar tanto amor a un hombre como él que solo estaba