Amelia no podía seguir esperando en ese lugar, el calor era insoportable, la gente caminaba de un lado a otro, todo era un caos y ya no podía quedarse en ese lugar, no podía esperar más por Víctor ni por nadie, así que importándole poco, tomó las llaves del auto, el celular y su bolsa, y cerrándolo se decidió por una sola cosa. Ella tenía que llegar así sea caminando, tenía que llegar a la empresa de su ex esposo pero aquel pensamiento no le iba a durar por siempre ya que solo fue cuestión de u