Todo se había vuelto un completo caos, la gente corría de un lugar a otro, la manifestación cada según sea hacía más grande y esta vez Víctor, la misma Amelia y Santiago podían comprender qué era lo que estaba pasando el mundo se había vuelto contra ellos y no iban a parar hasta tener Amelia en sus manos.
Por un momento perdieron la noción del tiempo y de los metros que seguían corriendo, su única salvación era llegar a una de las empresas.
Lo que no sabía Amelia que hasta ese momento su final