Mundo ficciónIniciar sesiónLa sala del tribunal federal estaba envuelta en una atmósfera de solemnidad que pareció succionar toda la esperanza del aire que respiraban. Esteban Cortés estaba de pie frente a un juez diferente, en juzgado diferente, presentando acusaciones que habían sido cuidadosamente construidas para sonar verdaderas aunque eran completamente falsas.







