Mundo ficciónIniciar sesiónCapítulo 5
El aire fresco y frío golpea mi rostro, pero por la venda no puedo ver en donde estamos. Sus manos están en mis caderas para guiarnos. De repente para.
—¿Lista?Pregunta en mi oído.
—Sí.
Quita la venda y un hermoso atardecer captan mis ojos. Me quedo con la boca abierta de lo hermoso que se ve. Sus colores son hermosos, y el cielo se ve más m&aac







