Mundo ficciónIniciar sesiónLEA
—Santísima m****a —gritó Alana observando con detalle mi apariencia, tomando el lugar de una madre orgullosa de su hija.
Mis ojos están fijos en la chica que está frente a mí, veo mi reflejo en el espejo y se siente como si la persona que era con la imagen que mostraba, fuera totalmente una desconocida.







