KILIAN
Tan solo de pensar que ella esté en brazos de otro hombre la furia me domina la razón por completo. Ella es solo mía, no puede pertenecer a más nadie. Desde que puse mis ojos en ella sabía que sería mi perdición, pero no tenía contemplado que lo fuera de esta manera tan obsesiva y dominante. Jamás hubiera pensado ser como mi padre lo es con mi madre, supongo que e