Mundo de ficçãoIniciar sessãoDespués de varios kilómetros de carreteras serpenteantes, emplazadas sobre altísimos acantilados que rompían directamente al mar, bosques milenarios, rocas prehistóricas y coloreadas aldeas de pescadores; al fin se divisaban desde la carretera principal, siete hermosas casas de verano típicas de un paisaje costero. Todas se levantaban una al lado de la otra frente al sereno mar del norte de la isla Victoria. Estaban separadas entre sí por un ex







