Capítulo 56 Hija.
Las alas del fénix refulgían en el cielo rojizo, dando la sensación de que un meteorito estaba surcando el aire, mientras Kalila al fin podía divisar el pueblo de cazadores y varios cuerpos dispersos por el lugar, a causa del breve enfrentamiento que estos habían tenido con sus padres, aunque lo que más llamaba su atención era el capullo azul brillante tendido a un lado en una pequeña calle, era su padre Dante que estaba cubierto con el cabello brillante de Ikigaí, y eso solo la llevo a recorda