Tahiel no solo había sido capturado, él ni siquiera podía transformarse en humano, aunque su conciencia estaba allí, pues luego de que le colocaran un bozal de plata, también le colocaron una correa con púas del mismo material, el cual con cada movimiento se enterraba en su piel y la quemaba al contacto con el maldito metal que era su debilidad, y entonces, sufrió la peor humillación para alguien de su especie, los cazadores lo llevaron cual perro, hasta lo que parecía ser una especie de estab